Qué pide exactamente
El reglamento no te pide llevar la contabilidad de otra manera ni cambiar tus precios. Pide que el programa con el que emites facturas sea incapaz de alterar un registro una vez hecho, y que lo demuestre.
Eso se traduce en cuatro cosas visibles: cada factura genera un registro con una huella criptográfica que la encadena a la anterior, el programa no puede borrar ni modificar ese registro, la factura lleva un código QR que permite comprobarla, y lleva un texto que indica si ese registro se está remitiendo a la Agencia Tributaria.
Hay dos maneras de cumplir. Una es el envío automático a la AEAT de cada registro en el momento de emitirlo, que es lo que se llama propiamente Verifactu. La otra es no enviar, y en ese caso el sistema tiene requisitos adicionales de conservación y firma. Para un autónomo, enviar suele ser más sencillo y más barato.
Desde cuándo
El calendario original se amplió. Tal como queda después de las modificaciones, las sociedades quedan obligadas desde el 1 de enero de 2027 y el resto de obligados, autónomos incluidos, desde el 1 de julio de 2027.
Eso parece lejos y no lo es. Lo que de verdad tarda no es el día del cambio, sino averiguar si tu programa actual va a cumplir, y qué pasa con el histórico si no cumple y hay que cambiar. Esa conversación es mejor tenerla con doce meses de margen que con dos.
Las cuatro preguntas para tu programa
Si ya usas un programa de facturación, no necesitas cambiarlo por defecto. Necesitas preguntarle cuatro cosas, y ponerlas por escrito en un correo para tener la respuesta guardada.
Si la respuesta a cualquiera de ellas es vaga, tómalo como un no. A esta altura, un fabricante serio tiene una página pública explicando exactamente qué hace y desde qué versión.
Qué tiene que ver con tu web
Si vendes por internet, la factura la emite tu tienda, no tu gestoría. Eso significa que el requisito recae sobre el programa de la tienda, y es el punto donde más gente se va a llevar una sorpresa: un plugin de facturación que no se ha tocado en tres años no va a cumplir solo.
Si las facturas las haces una a una desde un programa de escritorio y la web es solo un escaparate, esto no afecta a tu web en absoluto. Conviene tener clara cuál de las dos cosas es la tuya antes de pagar por arreglar algo que no está roto.