Carta que se lee en el móvil y la cambias tú
La carta es el contenido que más cambia y el que más caro sale mantener si depende de otro. Se edita desde el móvil, sale publicada al momento y lleva los alérgenos por plato, que además son obligatorios.
Los marketplaces de reparto se llevan entre el 25 % y el 35 % de cada pedido y las plataformas de reserva cobran por cubierto. La misma mesa, en tu dominio, no paga comisión.
Un bar de barrio compite dos veces por el mismo cliente. Una vez en la calle, cuando pasa por delante y mira la pizarra. Y otra vez en el móvil, media hora antes, cuando decide dónde va a cenar sin haber salido de casa.
La segunda es la que se pierde. La carta está en un PDF que tarda en abrirse, la reserva va por teléfono en la hora en que nadie puede cogerlo, y el pedido a domicilio entra por un marketplace que se lleva entre el 25 % y el 35 % de cada ticket.
Trabajamos con bares, restaurantes de menú, cocina de mercado, panaderías, heladerías y obradores con venta al público. Casi siempre la conversación empieza igual: «pedimos mucho por la app, pero al final del mes no queda nada».
La carta es el contenido que más cambia y el que más caro sale mantener si depende de otro. Se edita desde el móvil, sale publicada al momento y lleva los alérgenos por plato, que además son obligatorios.
Las plataformas de reserva cobran cuota fija, comisión por cubierto o las dos. En tu dominio la reserva es tuya, y el correo del cliente también, que es lo que te permite avisarle de que cierras en agosto.
La recogida en local es donde está el margen: sin repartidor, sin comisión y con el cliente entrando por la puerta. El domicilio se monta después, y solo si los números dan.
La búsqueda de última hora se hace en el mapa, no en Google a secas. Eso se juega en la ficha de Google Business y en que la web diga lo mismo que la ficha, cosa que casi nunca pasa.
Cincuenta o sesenta pedidos a domicilio al mes por marketplace, con una comisión media del 30 %, y la reserva de mesa por teléfono en plena hora de servicio. El encargo no era «una web»: era recuperar el margen de esos pedidos y dejar de coger el teléfono a las dos.
Forma de paquete Comerç, más mantenimiento mensual. Presupuesto cerrado en 48 h
Nada de esto es un extra que se factura aparte: va dentro del proyecto. Lo ponemos con su referencia para que lo puedas comprobar tú o tu gestoría.
La información sobre los catorce alérgenos es obligatoria en los alimentos que se sirven sin envasar. En una carta digital eso significa por plato y legible en el móvil, no un aviso general al pie de la página.
Fuente: Reglamento (UE) 1169/2011 y RD 126/2015
El reglamento de facturación exige software que no permita alterar los registros, con huella y código QR en cada factura. Para sociedades desde el 1 de enero de 2027 y para autónomos desde el 1 de julio de 2027. Se deja montado antes de la fecha, no la semana anterior.
Fuente: RD 1007/2023, con las fechas ampliadas por el RD 254/2025 y el RDL 15/2025 (BOE)
Si enseñas valoraciones en la web, tienes que explicar si compruebas que vienen de clientes reales y de qué manera. Publicarlas sin decirlo es una práctica desleal, no un detalle de maquetación.
Fuente: RDL 24/2021, que traspone la Directiva (UE) 2019/2161 (BOE)
Media hora, presencial en Barcelona o por videollamada. Nos cuentas el negocio y te decimos si podemos ayudarte o no.
En 48 horas laborables tienes por escrito el alcance, el precio y la fecha. Sin letra pequeña.
Ves el avance en una dirección real desde el primer día. Dos rondas de cambios incluidas.
Publicamos, te enseñamos a usarlo y nos quedamos de guardia. O te llevas las llaves y lo gestionas tú.
Los sitios donde esto tiene una versión propia. No están todos los barrios de Barcelona: están aquellos en los que el problema de este oficio cambia de forma.
Si tu pregunta no está aquí, escríbenos y te la contestamos. Contacto
Depende del volumen. En pedido a domicilio la comisión del marketplace va del 25 % al 35 % según la plataforma y el contrato; en pedido para recoger por tu web pagas solo la comisión de la pasarela de pago, que ronda el 1,5 %. En reserva de mesa el ahorro es la cuota o el importe por cubierto que pagues ahora. Antes de empezar te hacemos el número con tus pedidos reales, no con un ejemplo.
Sí, y es la parte que más importa. Se edita desde el móvil y sale publicada al momento, incluido el menú del día. Si prefieres que lo llevemos nosotros, entra en el mantenimiento, pero no queremos que dependas de una llamada para cambiar un precio.
Se baja con dos cosas: el recordatorio automático el mismo día con un enlace para cancelar en un toque, y el depósito o la tarjeta en garantía en grupos grandes. Lo segundo es opcional y hay locales a los que no les encaja; lo primero lo lleva todo el mundo.
Para que te encuentren, la ficha de Google hace mucho trabajo y es gratis. Lo que ni Instagram ni la ficha te dan es la reserva y el pedido sin intermediario, ni la lista de clientes a tu nombre. Si vas justo de presupuesto, empieza por dejar la ficha terminada y monta la reserva directa después.
Dinos cuántos pedidos y cuántas reservas haces al mes. Te devolvemos el número de lo que pagas ahora y de lo que costaría llevarlo tú.