La caja de tres resultados
Cuando alguien busca «fontanero cerca de mí» o «peluquería Gràcia», lo primero que ve es un mapa con tres negocios. Esa caja se lleva una parte enorme de los clics, y por debajo están los resultados normales, donde ya compites con directorios y con marketplaces que tienen más presupuesto que tú.
Entrar en la caja depende sobre todo de tres factores que Google no esconde: lo cerca que estás de quien busca, lo relevante que es tu ficha para lo que pide, y lo conocido que eres medido en reseñas y en menciones. La distancia no la controlas. Las otras dos sí.
La trampa de las páginas por barrio
La táctica que todo el mundo recomienda es hacer una página por cada barrio al que llegas. Funciona, pero solo si cada página dice algo que las demás no pueden decir. Veinte páginas idénticas con el nombre del barrio cambiado es exactamente el patrón que Google clasifica como contenido generado a escala, y la penalización no es no posicionar: es arrastrar a la baja el resto del sitio.
La prueba es sencilla y hay que hacerla con honestidad: tapa el nombre del barrio y lee la página. Si sigue teniendo sentido para cualquier otro barrio, no merece existir. Si tiene una calle concreta, un mercado, un horario de feria, un tipo de cliente que allí es distinto, entonces sí.
Es mejor tener cuatro páginas de zona buenas que veinte vacías, y además es más barato de mantener.
Lo que se arregla antes que el contenido
Antes de escribir una línea conviene mirar si hay algo roto, porque arreglarlo suele mover más que cualquier texto nuevo. Que el nombre y la dirección estén idénticos en todas partes. Que no haya dos páginas tuyas compitiendo por la misma búsqueda. Que la web cargue en menos de dos segundos y medio en un móvil con 4G normal. Que los datos estructurados describan lo que de verdad está en la página.
Ese último punto merece un aviso: marcar con datos estructurados algo que no está en la página — valoraciones que no existen, preguntas que no se ven — es de las pocas cosas por las que Google aplica una acción manual, y es un disparo en el pie bastante frecuente.
Cuánto tarda y qué esperar
La ficha de Google suele reaccionar en cuatro a seis semanas. Las páginas nuevas tardan de tres a seis meses en asentarse, y lo hacen de forma irregular: suben, bajan, se estabilizan. Un sitio recién migrado tarda más.
Lo que no va a pasar es ser el primero en un mes. Quien lo promete está eligiendo una búsqueda que nadie hace y enseñándote esa captura. La pregunta útil que hay que hacerle a cualquiera que venda SEO no es qué posición vas a tener, sino qué cambió, cuándo, y qué pasó en los tres meses siguientes.