La diferencia de fondo
WordPress construye cada página en el momento en que alguien la pide: consulta una base de datos, ejecuta el tema y los plugins, y entrega el resultado. Una web estática entrega un archivo que ya estaba hecho.
De esa diferencia salen casi todas las demás. Lo estático es más rápido porque no hay nada que calcular. Es más seguro porque no hay base de datos que inyectar ni panel de acceso que atacar. Y cuesta menos de alojar porque un archivo lo sirve cualquier red de distribución casi gratis.
Lo que WordPress da a cambio es un ecosistema enorme: miles de extensiones, mucha gente que sabe tocarlo y un panel de edición que casi todo el mundo reconoce. Nada de eso es poco.
La pregunta del tercer año
Una web de WordPress recién hecha va bien. El problema llega después, y siempre por el mismo camino: el tema y los plugins necesitan actualizarse, las actualizaciones a veces rompen cosas, y en un negocio pequeño no hay nadie cuyo trabajo sea mirarlo.
Al tercer año, una proporción incómoda de las webs de WordPress de negocio pequeño está desactualizada, con avisos de seguridad y un plugin abandonado por su autor. No es culpa de WordPress: es que requiere mantenimiento continuado y casi nadie lo presupuesta al principio.
Así que la pregunta útil no es cuál es mejor hoy. Es: ¿quién la va a actualizar en marzo de dentro de tres años, y está ese coste en el presupuesto?
Cuándo WordPress es la respuesta correcta
Hay casos claros y conviene decirlos, porque este sitio está hecho sin WordPress y eso no es un argumento. Si publicas contenido varias veces por semana y varias personas lo editan con permisos distintos, el panel de WordPress está diseñado exactamente para eso.
Si dependes de una extensión concreta que solo existe ahí — una integración de reservas de un sector, una pasarela poco común, un sistema de membresías — rehacerlo fuera cuesta más de lo que ahorras.
Y si quien va a mantenerla ya sabe WordPress, esa familiaridad vale más que cualquier ventaja técnica. Una herramienta que la gente usa gana a una herramienta mejor que nadie abre.